Un perdedor, eso es lo que eres. Un pringado. Nacido para ser dado de lado, arrepintiéndote de lo vivido. Eso es lo que eres. Pasan tus días y muestras signos de debilidad. Debilidad que sale de ti mismo, porque eres débil. Eres inútil. Eres estúpido. Eres cobarde. Eres un pequeño monstruo inservible.
No sirves para nada, o eso dicen. Pero eres un buen tipo. Haces lo que crees, y te equivocas, como todo el mundo. No quieres hacer daño a nadie y al final te haces daño a ti mismo, consiguiendo que todos te odien. Tus días son basura, pero los vives con resignación.
¿Quién es el monstruo?
Tú no, desde luego. Tú eres sólo un pequeño mono calvo con mala suerte, pero no te preocupes, porque estaré contigo.
Cuando te caigas, te tenderé la mano. Cuando estés solo, charlaré contigo un rato. Cuando estés enfadado, oiré tus gritos en silencio hasta que ya no quieras gritar más, y entonces nos daremos un paseo.
No prometo ser el perfecto compañero, porque no lo seré. Pero estaré ahí. Porque serás un pequeño monstruo inservible, pero eres mi amigo. Eso es lo único que creo, lo único que sé. Lo único que me importa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario