Llegas al lugar. Oteas a ver si es adecuado y asientes con la cabeza. Plantas la alfombra/esterilla en el suelo para sentarte, y procedes. Cruzas las piernas y apoyas las manos encima de ellas. Absolutamente concentrado, absolutamente solo y absolutamente preparado, esperas. Te quedas solo porque sólo te queda, y sólo necesitas, esperar. Ahora mismo por ti mismo no hay más que hacer. Esperas el siguiente movimiento del mundo con toda la calma del mundo.
Qué lejos queda todo cuando te alejas del todo. Y lo demás, está de más. Sólo tú y el destino, cruel o piadoso, eso da igual.
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